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  >  Cultura   >  Convento de San Francisco: descubre una joya de la ciudad

Adéntrate en la historia de una de las joyas de la corona de Palma de Mallorca: el convento de Sant Francesc.

Hoy vamos a hablar sobre uno de los monumentos más emblemáticos de Palma, se trata del convento de San Francisco, fundado por la orden franciscana poco después de la expulsión de los musulmanes de la isla, que contó con el apoyo de los principales sectores de la sociedad, incluida la corona.

Los franciscanos llegan a Mallorca

Tras la conquista de la isla por manos cristianas, en 1230, los primeros frailes franciscanos comienzan a llegar a Mallorca. Al principio sólo disponían de un huerto que les cedió el rey, que había sido propiedad de Abo-Abdille Aben-Azac. Ocho años más tarde recibieron una casa conocida como “la jabonería de los moros”, que se encontraba situada cerca de la Puerta de Esvaïdor, la misma por la que entraron las tropas en la ciudad. Este antiguo solar de la calle San Miguel sería el elegido para construir el Convento de Santa Margarita.

Aunque en 1244 la iglesia fue bendecida, su ocupación apenas duró algo más de 30 años, debido a sus reducidas dimensiones y al aumento constante del número de hermanos. Se necesitaba un lugar de culto más grande y para ello comenzaron unas duras negociaciones que culminaron con éxito, gracias al apoyo del monarca Jaime II.

La construcción del Convento de San Francisco

Claustro de Sant Francesc (Palma de Mallorca). Archivo Cabrer Llull

Autor: Archivo Cabrer-Llull / Obispado de Mallorca

Comienzan a instalarse a partir de 1279 y conservan todo del antiguo convento, incluidas las sepulturas. Un par de años más tarde, las crónicas recogen que se coloca la primera piedra en una regia ceremonia que congregó a todos los estamentos del reino: los altos miembros de la iglesia, los nobles de las principales casas y también al pueblo llano. Las obras se suceden con rapidez, centrándose sobre todo en las zonas del claustro, la iglesia y las áreas domésticas. Y en 1317, con el edificio aún sin terminar, se empieza  a oficiar misa.

Diferencias entre el recinto original y el actual

Autor: Archivo Cabrer-Llull / Obispado de Mallorca

Autor: Archivo Cabrer-Llull / Obispado de Mallorca

En 1340, por fin, termina la construcción del Convento, cuyo aspecto sería muy distinto al que tiene actualmente, más austero. Bajo los criterios constructivos de las Constituciones de Narbona, que impedían las cubiertas abovedadas y usar las torres a modo de campanario, el Convento de San Francisco original disponía de una cubierta a dos aguas, construida de madera y un campanario situado en una pared o espadaña. El tamaño, sin embargo, era mayor que el recinto moderno, con una nave aproximadamente seis metros más larga. No menos diferencias podríamos encontrar en el interior. En este sentido, el coro estaba situado en la entrada del templo, junto al portal principal y el altar mayor justo debajo del ábside, el lugar más alto de la iglesia.

En cambio, el claustro, una de las joyas del patrimonio mallorquín, es una de las partes que mejor ha conservado su carácter original. Está salpicado por bellos elementos heráldicos, donde destacan lar armas del rey, que evidencian la estrecha unión que siempre hubo entre los monjes y la corona.

Cambios a través del tiempo

Sant Francesc-Claustre-Autor pjt56Autor: pjt56

Muchas han sido las modificaciones que han conformado la forma final de este templo. En el siglo XIV se sustituye la cubierta de madera por una de piedra y en el XV se construye el sepulcro de Ramon Llull, maravilla escultórica a cargo de Pere Joan Llobet y Francesc Sagrera, que fue el encargado de concluir la parte superior y el sarcófago. En la parte inferior, obra de Llobet, se pueden observar los principales mandamientos del pensamiento de Llull, una de las mentes más brillantes de su tiempo.

Un siglo después, en 1580, un relámpago causa enormes daños en el convento, destruyendo parte de la fachada y las capillas cercanas al impacto. Debido a esto, se toma la decisión de dividir el ábside en dos y trasladar parte del coro al presbiterio, cambiando por completo el interior del edificio.

A finales del XVII se construye la nueva fachada, se trata de un majestuoso portal gótico obra del escultor Francisco Herrera. El tema principal es la Inmaculada Concepción y a su lado podemos ver a Ramon Llull, Duns Escot, Santo Domingo y San Francisco. No podía faltar la figura de San Jorge, en esta ocasión matando al dragón, que remata el portal. Y es que el Convento de San Francisco era la sede la cofradía de San Jorge, que incluía a algunas de las personas más importantes de la ciudad.

Y finalmente, la última modificación importante se da a finales del XVIII con la construcción de la torre del campanario, rematada con la cúpula que podemos ver en la actualidad y de claro sabor oriental.

El Convento de San Francisco hoy

Archivo Cabrer-Llull / Obispado de Mallorca

Archivo Cabrer-Llull / Obispado de Mallorca

Nos despedimos haciendo una mención especial a su maravilloso retablo, construido a caballo entre los siglos XIV y XVI, con columnas exquisitamente finas y lobuladas arquerías. En él destaca la imagen de San Jorge, de influencia claramente barroca, que aparece cabalgando a lomos de un imponente dragón.

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