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  >  Cultura   >  La Almudaina: historia viva de Palma

Conocer la Almudaina es conocer la ciudad, la isla, nuestras costumbres, nuestra historia, porque cada uno de los pueblos que pasaron por la isla dejó allí marcada su impronta. Su Palacio junto a La Seu conforman, seguramente, el conjunto arquitectónico más fotografiado de Baleares. Y es que, ¿quién puede resistirse a contemplar, aunque sea un instante, semejante belleza?

Palacio de la Almudaina, a la izquierda de la Catedral

La Almudaina y La Seu vistos desde el Parque del Mar.

La Almudaina toma su nombre de la antigua alcazaba islámica, aunque su historia comienza muchos siglos atrás. Este mismo lugar donde ahora está situada, una meseta elevada frente al mar y junto a la desembocadura de un torrente, ya fue elegido por un poblado megalítico para establecerse.  Posteriormente,  en el año 123 a.C., como ya os contábamos aquí, Cecilio Metelo fundó la ciudad de Palma, cuyo centro estaba situado justo donde hoy encontramos este magnífico palacio.

Pero si hay una cultura que marcó la isla esa es la musulmana y, cómo no, también dejó su huella en el centro de la ciudad. Isam al Jawlani conquistó Mallorca en 903, momento en el que comienza la reconstrucción de Palma bajo dominación árabe. La zona situada en el interior de aquellos niveles de ocupación romanos pasó a llamarse Al-Mudayna, donde se construyeron la mezquita principal y el alcacer que serviría de residencia a los valíes musulmanes.

Interior del Palacio de la Almudaina.

Interior del Palacio de la Almudaina. Imagen cedida por Patrimonio Nacional.

En 1229 finaliza la dominación árabe tras la conquista cristina de Mallorca. La rendición del emir ante el rey Jaume I se produjo en el antiguo dormitorio del palacio musulmán. Años después, Jaume II ordenó la reconstrucción del castillo siguiendo el modelo del Palacio Real de Perpiñán. Se convirtió desde ese momento en residencia real de los monarcas del Reino de Mallorca, de virreyes y gobernadores.

La estructura actual corresponde a la construcción del siglo XIV, en la que se distinguen dos espacios principales: el Palau del Senyor Rei y el Palau de la Senyora Regina. A su alrededor se encuentran los baños árabes, el Salón Mayor, la Procuración Real, las Capillas de Santa Ana y de San Jaime y el Séller Real.

Durante los años 60 y 70 Patrimonio Nacional comenzó las labores de recuperación que afectaron tanto al exterior como al interior del edificio. La Almudaina continua ocupada por el Gobierno militar y en 1985 fue elegida como residencia oficial de los reyes de España.

 

Palau de L'Almudaina

Palacio de la Almudaina, foto cedida por Patrimonio Nacional.

Como habéis podido comprobar, la Almudaina es el origen de lo que hoy es Palma, aunque seguro que muchos, incluso los residentes, aún no habréis visitado aún el palacio. Sí, admitámoslo, todos los palmesanos hemos paseado por sus alrededores o hemos recorrido los jardines de S’Hort del Rei (que levante la mano quien no conozca a alguien que se haya hecho las fotos de la Comunión allí), o hemos pasado a dar de comer a los cisnes y a admirar desde el muro el ángel que corona la torre más alta de la fortaleza, pero son pocos los que conocen los siglos de historia y los tesoros que se esconden tras las murallas. Así que ya sabéis, ahora tenéis un montón de buenas excusas para redescubrir esta parte de la historia viva de Palma.

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